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El nido de Adelaida

Adelaida llevaba una vida solitaria y muy corriente. Hasta que un día, sin esperarlo, una pequeña golondrina llegó y lo cambió todo. Hacían muchos planes juntas y siempre estaban la una con la otra. Eran inseparables.

Pero una mañana la golondrina tuvo que emprender un viaje muy largo y entonces Adelaida, algo confundida, se preguntó qué podría hacer a partir de este momento.